Desde el martes "sufriendo" por un quiz de arquitectura del computador, estudiando lo necesario y estudiando como loco antesitos de la prueba... todo el mundo nervioso y ¡oh sorpresa! el profesor nunca llegó. Solo se respiraba alegría en ese salón, todo el mundo agarró sus morrales como si ya arrancaran pa´ cartagena o si por cada vez que el profesor no fuera se ganaran un premio o un 5; y yo pensaba - la educación es el único negocio donde el "cliente/consumidor" se alegra y es más, nunca pensaría en quejarse, si el servicio por el cual pagó no se le da. En otras palabras, es el único trabajo donde los directos contratistas (nosotros los estudiantes) se alegran porque el contratado (el profesor) no cumple su parte del contrato que es presentarse en un aula de clase ciertos días a ciertas horas. En cualquier otro trabajo o empresa, una persona que faltara tan campantemente como falta un profesor a una clase, sería despedido de inmediato (o por lo menos un memorando).
En fin, yo me alegro como los demás, y la pregunta es ¿Por qué me alegró? ... la única respuesta que se me viene a la cabeza es - Porque el mundo es así, la vida es así.
jueves, 15 de febrero de 2007
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1 comentario:
Tal vez no sea la educación solamente, también hay un componente que nosotros ponemos.
Aunque pienso que en la universidad vemos muchas cosas que nada que ver.
Debería ser por lineas de interés y no una simple linea de énfasis de 5 materias.
Ah, y visita mi blog:
Blog de Estrategia
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